PAUL VAL: ESPECIE EN PELIGRO DE EXTINCIÓN
Cuando nos visitan artistas como el tejano Paul Val, que rezuman amor al oficio por los cuatro costados, no dejamos de maravillarnos ante otra rara avis en estos malos tiempos que corren para la lírica. Porque, ¿cuántos músicos auténticos, llenos de pasión y carisma, quedan por estos denostados andurriales de la escena rock y blues actual?


Hombre parco en palabras y amante del directo, este renovador bluesman de raíces profundas habló sobre el escenario del Planta como mejor sabe: con su guitarra poderosa y una voz versátil que le permiten transitar con solvencia por otros géneros como el soul, o el funk. Secundado por una potente batería y un más que talentoso bajista, Paul Val hizo, ni más ni menos, lo que prometió en el arranque de su actuación: tocar el blues exactamente como queríamos que lo hiciese.
Con esta declaración de intenciones (el tema “I Can Play That Blues”) dió el pistoletazo a un set lleno de energía y momentazos de comunión con el público desde arriba y abajo de unas tablas que se le quedaron pequeñas. Gracias a un sonido impecable, a ecos de leyendas como Stevie Ray Vaughan y Santana, y a una actitud rock en vías de extinción, el de Austin nos sedujo a base de electrizantes versiones de sus singles. Sonaron descarnados “Put your Money Where Your Mouth Is”, “Cheap Tequila”, Bad Boy”, “Ain’t Got a Worry” y su último éxito “Bad Habits”, entre otros.


Y como era de esperar estando en España, Paul Val no quiso irse de Granada sin presentarnos la primera de sus canciones grabada en Europa. “110 Street” es una versión libre del tema de Bobby Womack, inspirada por las bulliciosas Ramblas barcelonesas. Claramente, nuestro país le dejó un buen sabor de boca al tejano. Tan bueno como el exquisito regusto añejo que nos dejó su paso por nuestra ciudad. MAITE VERGARA